Cuidar la salud oral hoy es invertir en un envejecimiento saludable
La salud bucodental que disfrutamos durante la tercera edad comienza a construirse mucho antes. Mantener unos hábitos adecuados desde la infancia y conservarlos durante toda la vida resulta determinante para llegar a edades avanzadas con nuestros dientes, una correcta función masticatoria y una mayor calidad de vida.
Los datos de la Encuesta de Salud Oral en España 2025 muestran la dimensión del reto: la caries afecta a más de 7,5 millones de españoles de entre 65 y 80 años y alrededor de 2,5 millones presentan enfermedad periodontal. Además, un 21 % de las personas de estas edades sufre una pérdida dental grave, con 16 o más dientes ausentes, mientras que aproximadamente uno de cada diez mayores padece xerostomía o sequedad bucal.
Estas cifras nos recuerdan una idea especialmente importante: perder los dientes no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Buena parte de las principales enfermedades bucodentales pueden prevenirse o tratarse con mayor eficacia cuando se detectan a tiempo.
Una boca sana también es calidad de vida
Con el paso de los años pueden aparecer circunstancias que dificulten el cuidado de la boca. Las enfermedades crónicas, determinados medicamentos, una menor destreza manual o las dificultades para realizar correctamente la higiene diaria pueden incrementar el riesgo de desarrollar problemas bucodentales.
Sus consecuencias, además, van mucho más allá de los dientes. Una boca funcional nos permite masticar adecuadamente, hablar, sonreír y relacionarnos con normalidad. Por ello, cuidar nuestra salud oral contribuye también a preservar la autonomía, la autoestima y el bienestar durante el envejecimiento.
Desde el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Lugo recordamos la importancia de mantener el cepillado con pasta fluorada al menos dos veces al día, completar la higiene de los espacios interdentales, limpiar correctamente las prótesis removibles y adaptar los utensilios de higiene cuando existan dificultades de movilidad o destreza.
También debemos mantener una alimentación equilibrada, limitar el consumo de azúcares, beber suficiente agua y evitar el tabaco y el alcohol.
La prevención no tiene edad
Las revisiones odontológicas periódicas siguen siendo fundamentales incluso cuando no existe dolor. Nos permiten detectar precozmente caries, enfermedad periodontal, problemas relacionados con las prótesis o lesiones de la mucosa oral y actuar antes de que evolucionen.
Desde COEL defendemos una visión de la salud bucodental que abarque todas las etapas de la vida. La prevención que iniciamos durante la infancia y mantenemos durante la edad adulta constituye una de las mejores inversiones para alcanzar un envejecimiento saludable, conservando durante más tiempo una boca sana, funcional y capaz de acompañarnos con calidad de vida.



