Desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Lugo queremos trasladar a nuestros colegiados la información oficial emitida por el Consejo General de Dentistas de España tras el fallecimiento de una niña de 6 años en Alzira, en posible relación con una sedación realizada durante un tratamiento dental. El Consejo ha difundido un comunicado en el que expresa, en primer lugar, su profundo pesar y su más sincero apoyo a la familia, subrayando el enorme dolor que acompaña a una pérdida de estas características .
El documento incide en que, en los últimos días, se han difundido múltiples informaciones y opiniones en medios y redes. Por ello, la organización colegial apela a la prudencia y recuerda que son las autoridades competentes quienes deben esclarecer con rigor las circunstancias de lo ocurrido. Mientras las investigaciones continúan, el Consejo considera imprescindible evitar conjeturas o juicios paralelos que puedan generar confusión o aumentar el sufrimiento de la familia.
El comunicado recoge expresamente las recomendaciones de la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación (SEDAR), recordando a la ciudadanía que, antes de someterse a cualquier sedación, debe verificarse que es realizada por un médico especialista en Anestesiología y Reanimación. Según la información disponible, esta exigencia se cumplió en el caso de Alzira, y tanto el dentista como el anestesiólogo se encuentran debidamente colegiados y sin limitaciones para el ejercicio profesional .
Asimismo, se detalla que la técnica empleada fue una sedación endovenosa, habitual en la práctica clínica y considerada segura cuando se realiza en condiciones adecuadas, aunque —como cualquier acto médico— no está exenta de riesgos. El Consejo recuerda además que, especialmente en Odontopediatría, la evidencia y la experiencia acumulada sustentan el uso de este tipo de sedación para disminuir la ansiedad, mejorar la colaboración del paciente y facilitar tratamientos que, de otro modo, podrían resultar inviables.
El Consejo reafirma en su comunicado su compromiso absoluto con la seguridad del paciente, el estricto cumplimiento de la normativa vigente y la formación continuada de todos los profesionales implicados. Igualmente, se pone a disposición de las autoridades para colaborar en todo lo necesario durante la investigación en curso.
Finalmente, se realiza un llamamiento expreso a medios y ciudadanía para actuar con la máxima responsabilidad y respeto. Entre las recomendaciones se incluye evitar la difusión de datos que permitan identificar a la menor o su entorno, abstenerse de especulaciones no fundamentadas e interpretar los hechos únicamente cuando existan conclusiones oficiales .
Desde el COEL nos sumamos a ese mensaje de prudencia, respeto y compromiso ético, recordando que la información rigurosa es esencial para proteger a la familia, preservar la dignidad de la menor y reforzar la confianza en la labor sanitaria.



